Un equipo pequeño de Murcia que trabaja entre parcelas del Segura y analíticas de suelo. Nos interesa cómo el manejo del agua cambia la vida microbiana del perfil, y llevamos años documentando esa relación con criterio agronómico, sin atajos ni promesas cerradas.
Un equipo pequeño, con base en Murcia, que combina trabajo de campo en la Vega del Segura con seguimiento de ensayos en parcela. Cada persona asume una parte concreta del proceso: muestreo, lectura de indicadores biológicos, diseño de riego o coordinación con el agricultor.
No prometemos resultados cerrados. Preferimos explicar qué observamos, con qué criterios decidimos y qué límites tiene cada práctica antes de recomendarla.
Coordina los ensayos en parcela y la interpretación de analíticas de suelo. Lleva más de una década trabajando con explotaciones de cítricos y hortícolas en la cuenca del Segura, con especial atención a la estabilidad de agregados y a la infiltración bajo riego localizado.
Se ocupa del seguimiento del microbioma: preparación de muestras, lectura de indicadores de actividad y control de calidad de los bioinsumos que se aplican por riego. Insiste en registrar cada lote y cada fecha antes de sacar conclusiones.
Revisa instalaciones de riego, filtros y compatibilidades antes de introducir productos biológicos en el sistema. Su trabajo empieza por medir el agua disponible y entender cómo se comporta el suelo cuando recibe el primer riego de la campaña.
Acompaña a las explotaciones durante todo el ciclo, desde la primera visita hasta la revisión de resultados parciales. Traduce las observaciones técnicas a decisiones de manejo concretas y mantiene el contacto directo cuando algo no encaja en lo previsto.
Ordena los datos de cada ensayo, prepara los informes de seguimiento y cuida que las conclusiones se ajusten a lo observado. También se encarga de que las recomendaciones queden por escrito con sus condiciones y sus límites.